Cablebus, punta de lanza para el despojo. Comunidad Indígena Nahua de Milpa Alta en lucha por sus tierras comunales.
En Milpa Alta, al Sur Oriente de la Ciudad de México se ha preservado a través de cientos años su organización comunal, sin embargo, el gobierno de la Ciudad se encuentra impulsando el proyecto de Cablebus que significa pasar por alto su historia y vulnera a los 9 pueblos que conforman Milpa Alta y son copropietarios colectivos de aproximadamente 25,000 hectáreas. La propiedad colectiva y organización agraria fue pasada por alto por las autoridades para imponer el proyecto. Actualmente, sin un representante titular de los bienes comunales, nadie puede autorizar dicho proyecto.
La consulta realizada y en la se suponía se validaba la construcción del Cablebus no estuvo apegada a los principios de realización, como son la consulta libre, previa, informada y de buena fe, culturalmente adecuada para los pueblos en su organización mediante la máxima autoridad que es la Asamblea Comunal. Ante esto se requieren todos los elementos para evaluar el proyecto porque no cuenta con estudios de impacto ambiental y social.
Violencia, amenazas, acoso e intimidación
El 21 de diciembre en San Francisco personas agredieron violentamente a miembros de la comunidad de Milpa Alta con heridos que terminaron en el hospital. Desde entonces existe una guerra de baja intensidad contra las personas de la comunidad, que va desde amenazas, acoso digital, revictimización, persecución política y misoginia contra las mujeres que participan. Este clima de miedo que intentan instaurar serviría para inmovilizar e imponer políticas ajenas a los intereses de las personas comuneras de Milpa Alta.
A la par que se da este clima violento también existen personas allegadas o parte del gobierno que han hecho una campaña activa para promover el Cablebus, tal es el caso de funcionarios como Efrén Garcés diputados local que pinta bardas en favor de los intereses de su partido, situación que es una intromisión ilegal que manipula el proceso interno de la comunidad, similares acciones se han realizado en pueblos indígenas del sur de la Ciudad con el objetivo de mantener un control y alineamiento a los intereses del partido MORENA.
“Ni un centímetro sin la asamblea” -Comunero de Milpa Alta.
Nadie se encuentra facultado actualmente para autorizar proyectos de tal magnitud en territorio comunal de Milpa Alta, la postura es clara: en Milpa Alta no hay propiedad privada, es una comunidad de hecho con una tenencia de la tierra única y protegida por la ley.
La obra del Cablebús viola la autonomía y derechos ancestrales de la comunidad, dicho proyecto a pesar de ser ilegal, no fue posible pararlo en la mesa de negociación dejando en operación a la empresa contratada para iniciar las obras, esto muestra una completa falta de voluntad política por resarcir el daño y la ruptura social que están generando al imponer un proyecto de esta manera.
A continuación les compartimos los acuerdos logrados durante la mesa de trabajo:
Minuta de Acuerdos, del 15 de enero del 2016.
Derivado de la reunión de trabajo celebrada entre el gobierno de la Ciudad de México y la Comisión de Diálogo de los Pueblos de la Comunidad, indígena Náhuatl y Agraria de Milpa Alta, y con la mediación de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, se acuerda lo siguiente:
Uno, el secretario César Cravioto se compromete a dar una respuesta amplia al pliego petitorio entregado en reunión del 22 de diciembre del 2025, con especial atención al punto cuarto referente al marco agrario en un plazo de una semana.
Dos, el secretario César Cravioto se compromete a dar respuesta en el plazo de una semana al oficio entregado en la presente reunión.
Tres, las partes se comprometen a crear una mesa de trabajo para tratar el tema del cuidado ambiente social y lo referente a evitar el crecimiento de la mancha urbana, creando políticas públicas, leyes y regularizaciones aplicables en el suelo de conservación.
Cuarto, las partes se comprometen a mantener un proceso de paz, así como evitar violencia, conflictos y hostilidad en el proceso, creando espacios de diálogo, respetuosos y constructivos.
Cinco, el gobierno se compromete a dar seguimiento a las carpetas de investigación, así como a dar seguimiento ante la contraloría por denuncias contra funcionarios y beneficiarios del programa.
Seis, el gobierno de la Ciudad de México se compromete a difundir información amplia y detallada ante toda la comunidad, generando espacios de diálogo en la comunidad en los que se escuchen todas las opiniones.
Siete, el gobierno de la Ciudad de México en el ámbito de sus atribuciones se compromete a coadyuvar en el proceso de elección de los representantes generales de bienes comunales propietarios y suplentes de la comunidad agraria de mil para alta, garantizando un proceso limpio y democrático, así como el respeto a la autonomía del núcleo agrario sin intervención de funcionarios públicos y si lo hubiera, sancionara conforme a la ley dicha, dichas conductas ilícitas.
Ocho, se acuerda por ambas partes que la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México contiene, continúe con los trabajos de mediación en este proceso de diálogo.
Firma tanto el gobierno de la Ciudad de México como comuneros censados de 1980.
